martes, 2 de diciembre de 2025

“SOY I.N” (Inteligente Natural)




Cada mañana, madrugada o cada tres horas, mis piernas se van solas, sin algoritmo que las pare.
       

Para no parecer un bot y como acto de rebeldía, siendo diestra, cojo mi taza con la mano izquierda, la cucharilla azucarera con la derecha, el platillo con la boca y con la nariz, aprieto el botón de la Nexpresso… Y si, me he vuelto una acróbata del desayuno aunque a veces el café me sale corto o muy corto. O demasiado largo o no cae dónde debiera.


Todo aprendizaje alimenta un hemisferio diferente de tu coco. 


En mi caso para ejercitar el hemisferio derecho cerebral, me cepillo los dientes con la mano izquierda y como el cepillo dental es eléctrico-a -su-bola, imaginaros dónde acaba la criatura. Eso sí, los labios ese día no necesitan bótox, os lo aseguro. Un poco de rojo, sin comparación con la Jolie y lista para salir al ruedo.


Ahora toca volver loc@ a la Alexa ( IA de andar por casa) como principio exhaustivo cognitivo que me obligo cada día a ejercitar. Y es que aunque sepa muchos idiomas, con el mío no da una:

  • Alexa, “PON_po  LAS_pa   NO_po_TI_pi_CI_pi_AS_pa
  • No te entiendo.
  • Alexa, “TE_pe   LO_po   RE_pe_PI_pi_TO_po”….(la pobrecilla, tan humana, casi la veo en 3D, gritarrrr)
  • ¡¡ Noooooo teeeeee entiendooooooo !!

Y gracias a ella, mi cuerpo calloso ( no el de los pies) sino el que une los dos hemisferios del coco, cada día obtiene nuevas neuronas, frescas y jugosas. Todas ellas, dispuestas a dar guerra al grupito de ingenieros  META- informáticos que todavía piensan en copiar superando instintos, talentos, conciencia, creatividad, espíritu… Si, de cualquiera de nosotr@s: l@s de pelo en pecho, sobaquero y entrepiernero.


Así que… ¡ Oh loadas REDES, penalizádme si podéis, con vuestro algoritmo del copón!  


. Mi CONTENIDO pasivo, neurodivergente y contradictoriamente, unidireccional. Imposible veas mi potencial creativo entre tus datos.

. Deseo fervientemente INTERACCIONES superficiales, para lo profundo me basto y me sobro yo mesma. Sin tí.

. Todos mis SEGUIDORES inactivos al ser humanos, hacen lo que les rota y si están mud@s es porque tienen la libertad de leer, no hacerlo, callarse o desaparecer estando. Yo me incluyo.

. Y no creo que seas el más adecuado para decidir si mi Contenido es POCO AUTÉNTICO, forzado, artificial ( “Decirle la sartén: ¡Negro!… Al cazo”) o excesivamente comercial sin valor añadido.


ALGO_sin_RITMO… ¡NO_po  ME_pe  JO_po_DAS_pa!


jueves, 9 de octubre de 2025

“ PEPA’S EYE TRACKING”

 

Estudio del color. (Marta Cerdà Fernández)
No tengo suficientes pupilas dilatadas para impresionar mis neuronas.

Ni hemisferios para sintetizar cognitivamente tanta información. 

Acuerdos engañosos, medias tintas destintadas, encajada de manos sudorosas con medias sonrisas, dirigidas a las cámaras mediáticas mundiales...


Confusión, incredulidad, incerteza, desconfianza, oscuridad...


¿A dónde mirar? ¿A los ojos de quién? ¿ De quiénes?


¿Qué era aquello de "los ojos son el espejo del alma"?


Siempre que el congénere o bicho tenga alma, claro.


Dos ojos como dos soles que no encuentran su equilibrio en el exterior, sino todo lo contrario.


¿Qué hacer? Y dicen los yoguis, ellos... Inspira, aguanta y expira. 


¿Y qué? Tamos igual. No cambia la matrix, oye.


Pepa's eye tracking,  para ver si algo tiene sentido.


¡Ahhhh, dicen… El sentido está en tí ! Eye tracking “pá dentro, niña”.


Seamos realistas. Nos mueve la inercia de cada día y, seguramente, eso es lo que nos salva de todo este caos colectivo.


Pon tu alarma, agenda tus tareas, come a tus horas siempre que puedas,  escucha tu música y sólo para tus oídos, sé generoso con tus habilidades y dones, abraza y besa a deshoras, sin ton ni son...


Si te das cuenta que los dias de tu calendario, pasan... ¡ Es que sobrevives!


Objetivo cumplido... Por ahora.




* Proceso de creación @martantares:  https://youtu.be/OQAnVEEGl48?si=nIpg6e3zWK77CQUC



sábado, 23 de agosto de 2025

“CASTANEA SATIVA”

 


Mis padres decidieron que mi vida comenzara en Noviembre. Un otoño del año 1994, de verano caliente y peligroso. Si, soy joven y siempre mirando al cielo, esperando la lluvia, el viento y el sol. Dicen que es la mejor edad para dar frutos, lo que pasa es que soy un joven de cabeza dura aunque sé de mi excelsa riqueza interior.

No tengo abuela, como puedes comprobar. Soy de una familia muy extensa que ha recorrido todo el mundo, si nos juntáramos todos, por lo bajo, seríamos unos 600. Mis orígenes podrían ser del sureste de Asia. ¿Qué cómo lo sé? Por mi temple y mi sencillez. Además soy unisexual, de toda la vida. Raro, ¿no?

Tantos parientes diferentes, algunos de ellos mueren antes y otros, mucho después. Es la vida. Pero tenemos algo en común, nuestra maravillosa vitalidad, productiva y longeva. Al ser de cabeza dura e indehiscente, por eso duramos tanto.

Me gusta crecer rodeado de especímenes como yo, mis ancestros me protegen siempre que pueden…Tortícolis me coge, cada vez que intento hablar con ellos, tan altos y fuertes. Soy insistente, a veces no me oyen y aprovecho a moverme a la vez que el fuerte viento del oeste… Hasta que recibo cientos de pinchos redondos marrones por respuesta. ¡Ni Zubizarreta sería capaz de parar esas pelotas!

Adoro el agua. Ultimamente mis pies no se sienten frescos y ágiles, como antes. MI intuición me avisa e invita a correr y no parar, hasta llegar al mar. Pero aquí estoy, abrazándome a los míos, pase lo que pase, cueste lo que cueste… Bajo una bola de fuego, implacable, roja y ardiente.

 Porque para los demás, los nuestros, solo somos reales si existimos.


domingo, 6 de julio de 2025

“ ¿ NECESITAS AIRE…? “

 


Aire. Necesito aire…

Dos amigos. En extremo, altos y delgados. De envidiosa flexibilidad. Apartan el aire a su paso, tal es su prestancia. Su “savoir faire”.

Susurran más que hablan. A veces suben una octava o quizás dos, sólo cuando me ven casi a punto de explotar porque no me entero, no me llega su discurso.

Sus grandes ojos de iris irisados, siempre en movimiento. Girando en sus órbitas, cada vez a más velocidad como dos Marujita Díaz, en sus mejores tiempos.

Van conmigo. Aquí y allá. También a acullá. De la ardentía solar a la brisa plácida.

Me otorgan compañía fresca por la mañana y necesaria en estas noches tórridas de verano.

Y es que tod@s necesitamos aires renovados, transformadores, revitalizadores…

 Alquimistas de pensamientos, sentimientos y emociones.

 



lunes, 19 de mayo de 2025

“AMOR RELLENO DE CROISSANT CON NOCILLA”


Nada de lo que diga aquí es resultado de la autocompasión ni de la compasión de los demás. 

Cuando flotas en el mar y miras hacia las nubes, con los pulmones llenos, con total naturalidad, en ese mundo, acuoso y aéreo que es el que importa… ¿Dónde estáis? ¿Dónde habéis ido a parar? ¿Por qué sigo sintiéndoos en todos mis recuerdos, flotando y oliendo a mar? ¿O a lago & río, de pura montaña? Cálida bajo el sol y helada como pollo en la balsa de Benigüengo, en los lagos de la Pica d’Estats o en el bravo Cinca…

¿Las pérdidas son amor relleno cómo un croissant con Nocilla? ¿Así, blandito y dulce? Tengo muchas preguntas sin respuesta. Porque no hay Dios que las sepa. Ningún Dios. Ni el tuyo, ni el mío.

Igual os vivo junto a mí, en otra dimensión – la quinta, la sexta- como por miedo, por procrastinación, por ignorancia, por desidia… Nunca os viví en esta, como yo hubiera querido.

¿Qué me enseña todo esto? Soy sobrepensadora. Desde hoy, dejo de serlo. Y, a partir de ahora, viviré a través de las sensaciones, las miradas, los abrazos, las risas y el sexo (con Vagisil…jajaj)

¡Adiós, ego de mierda!… ¡Se acabó mentirme y justificarme a través de la sociedad esa, de las formas y de quedar bien!

Todos tenemos una lista muy larga de pérdidas espinosas como las rosas y sólo, cuando su rojo pasión impacta en nuestras retinas y en nuestro corazón, nos damos cuenta de lo que somos capaces de comprender, regalar, ser, estar para y por los que SIEMPRE han estado y están, en nuestros peores momentos.

ELL@S SEGUIRÁN AHÍ. Contados con los dedos de una mano. Suficientes. ¿Para qué más? 

Igualmente, en las nubes, inspirando y flotando entre agua y aire: Mis amigos adolescentes, montañeros y locos, mis hijos no natos, mi madre, Germán, mi tía-madre, mi padre, Agus, Josep…

¡Dejaros atrás es convertiros en Nocilla de mi croissant! De ese momento maravilloso de la mañana, con café ristretto y los mirlos cantores de mi terraza.


* Obra original y única de @martantares “Balsa de Benigüengo (València)”

 


sábado, 10 de mayo de 2025

“ UN EPIPREMNUM EN MI NEVERA”


Hay seres que nos atraen más que otros. El por qué, no lo sabemos, sólo elucubramos, según nuestro interés. Hasta ahora todo lo verde que había en mi casa -ni hombres, ni lechugas, ni coles- era un mundo aparte del mío.

Existía, pero su presencia como mucho, era una mirada o un olfateo al aire. Incluso me dignaba a cerrar los ojos, dejándome llevar por lo evocador de ese aroma o de su color. Nos ha pasado a todas. Hay un mecanismo en nosotras que si las pituitarias o retinas -veloces ellas- pituitean o retinean libres, a su aire, sin control... Lagrimeas o ríes como loca recordando (y en cualquiera de los casos sin Ausonia estás perdida)

¿Desde cuando hablo con ellas? No lo sé. Pero siento alivio cuando lo hago. Les hablo en voz alta y cada letra la visualizo, ortograficamente, con letra redonda y entre líneas paralelas. Esas caligrafías obligadas de cuando las monjas... ¡Pobre de mí, si el palito de la “ l ” se iba a los Cerros de Ubeda! 

Viven. Verdes y altaneras. Unas más que otras. Ellas saben responderte y si eres observadora -olvidándote de plegar la ropa o de freír el sofrito macarrónico-, ves como se apoderan de sus espacios, que son los tuyos, exclusivamente para salvarte de otros menesteres más mundanos y terrenales.

No, no son de este mundo. Pero no han tenido otra que adaptarse. Como nosotras. Llevan siglos y siglos de sabiduria ancestral, verde y enraizada a esta Madre Tierra maltratada que duele tanto, como las ausencias humanas más hirientes, más incomprendidas.

Ni al congénere más allegado puedes preguntarle “¿Por qué tocaba ahora su marcha?” Pero a ellas sí. Porque son de la tierra y vuelven a ella. Mil veces. Entre el aire y el agua, equilibrando la vida y la muerte de este planeta. 

Tengo un epipremnum en mi nevera con el que hablo cada día al levantarme, cada noche cuando oscurece. Dueño de mis pensamientos y mis desvelos que, con gracia, crece y crece. 

En nada, serán sus verdosos brazos los que me abrirán la puerta del frigorífico, ofreciéndome zumo de naranja, mermelada y leche.

Y yo, no podré dejar de agradecerle, tres verdes veces: ¡Gracias, gracias, gracias!

 





viernes, 25 de abril de 2025

“ OS ECHAMOS DE MENOS… AMIGOS”

Cuando conoces a alguien no se sabe si será para siempre, para un intermedio o para un ratito.

Con quince años – en el  77 o por ahí, del siglo pasado- sin un duro en el bolsillo, ilusionada por salir de la urbe un par de días, mochila al hombro y sonrisa puesta, calzando mis Chirucas hasta el infinito y más allá…

Éramos un grupo de montañer@s, al que nos unía algo tan frágil y, a la vez tan auténtico, como el trotar montaña a través, todos junt@s pero no revueltos. Bueno… A veces si ( jajaja)

La generosidad, honestidad e integridad montañil, se ganaba compartiendo chocolate con leche  Nestlé y frutos secos, tubos de leche condensada La Lechera,  naranjas de la China valenciana o latas de fabada Litoral robadas de la despensa… ¡Siempre había más de una! ¡Ni cuenta se daban en casa que faltaba una simple lata pedorrera!

¡Se me ha olvidaooo el fuet! Chico…¡Yo traigo un par! Y salta la de las trenzas: ¡Yo llevo chorizo picantón! Compraremos pan en el pueblo, de ese que huele que alimenta. ¡Pues yo traigo un trozo de queso seco que sino es por la navajita albaceteña o multisuiza, acabaremos a hachazos para comerlo! Es que el hacha tampoco podía faltar.

A todo esto… No había  tren que se nos resistiera. En aquella época los trenes iban hasta los topes de mochilas descoloridas, guitarras con cicatrices y cinta americana, hornillos varios Campingaz, sartenes viejas recicladas, cazos blancos y rojos porcelánicos que igual servían para calentar una sopa de sobre o para el café de la mañana, cafeteras italianas  herrumbrosas, colchonetas noto las piedras en mi culo, sacos de dormir de momia o sin ella, tiendas de campaña pesadísimas con sus palos aparte – qué hasta el más despistao se había olvidado de traer-, vientos para no volar por los aires con sus  piquetas y el susodicho martillo de goma. Herramienta de lujo, que iba de mano en mano, más caro que el oro.

De Barcelona a Ribes de Freser, sea para ir a la Vall de Núria, a Bruguera o a La Cubil. Ni móviles ni tablets ¿Ezo que eeee? Libres como el viento. Pantalones de pana rodilleros, jerséis de lana de verdad, calcetines montañeros de la marca “Punto Blanco”, tan largos como las medias de Pippi Långstrum. Los que tenían ahorros de todo un año,  se compraban a plazos, su primera cámara Praktica MTL3, unas botas de montaña Kamet de suela intercambiable con tornillos o una chaqueta Monplay, preparadísima para la lluvia y la nieve.  

A veces de refugio en refugio y tiro porque me toca. Literas con tablas de madera rústica con clavos me pincho toda, sin escalera, de pared a pared. Linternas de petaca porque no veíamos un pijo…¡ Mira el listo con su frontal! ¡Tíoooo, alumbra al suelo, no a los matojos!  El previsor, hacha en mano, ramas en ristre y mechero Zippo cargado. Con un frío que pelaba… ¡Cruje ya, el fuego a tierra! ¡Onde vas con ese tronco gigante! Tod@s en camiseta, casi en pelota picada, ahora asaos como pollos.

Sorbiendo sopa caliente, bebiendo cantimplora de vino peleón, con Cremat de Ron Pujol de postre y cantando Kumbayá total. Suena la guitarra cicatrizada y gritamos desafinados hasta desgañitarnos. 

Ahuyentando soledades, penas, incertidumbres… Compartiendo secretos, risas, descubriendo miradas nuevas, de futuro.

Tan felices, con tan poco. Hasta hoy.

Los que nos quedamos aquí abajo, sabemos que “los inseparables”, ahora volverán a serlo. Pedaleando a tumba abierta, cámara en ristre de constelación en constelación. De universo a universo.

¡Como os hemos querido! ¡Como os queremos!

Os echamos tanto de menos…

 

*Homenaje póstumo a Germán y Agus, allá dónde estéis*

 


domingo, 23 de febrero de 2025

“QUERIDO DIARIO JOSEAN…”

 

Hace mucho tiempo escribía un diario con nombre. Era como si dirigiéndome a alguien de confianza, las palabras, siempre imprecisas e inexactas, fluyeran; sellando la rabia, la pena, el dolor o el olvido.

Por equilibrio mental, vuelvo a ponerlo en mi mercado personal.

Querido diario Josean,

No es una noche cualquiera. Cuando el miedo me atenaza, los intestinos duplican su longitud, las costillas no dan abasto y el corazón se me pone por corbata.

Así me siento. Miedo. ¿A qué tienes miedo?¿A quién demonios puede importarle? El rollo de víctima no me va pero ¿alguien puede entender que una puede estar igual de sola acompañada que sola, solísima por decisión propia? ¿Realmente ha sido la mejor opción? ¿O era mejor seguir “medio acompañada que no entera” por aquello que dicen “que no se puede tener todo”?

Después de una larga relación, una se cree que el congénere te entiende, sabiendo lo que te mueve y lo que no. Hasta una se cree que cuando se vacía diciendo lo que te rompe por dentro, el susodicho estará ahí escuchándote, asimilando e incluso arriesgando a dar ideas al respecto, algún consejo y, a poder ser, con cierta mirada empática….¡Demonio, algooooo!

No sé si lo que más me cabrea es no haberlo visto a tiempo o el no haber hecho caso de mi intuición y haber desaparecido mucho antes.

Desgastada, ninguneada, incomprendida como Calimero. Ya salió la víctima.

 Estoy entre el sentimiento de no haber hecho lo suficiente o que al haberlo hecho, no ha servido de nada.

¿Pero por qué me he de sentir culpable? Sopesé todo. La apatía que me corroía, la tristeza de mirar al otro y no sentir la conexión sagrada, el beso de la mañana que no me sabía ya a nada.

 El desamor avisa y la sociedad manda, incluso en tu hogar, en tu casa. “Si se os veía tan bien” “Hacíais tan buena pareja”  “ Era tan atractivo, encantador y caballero” “Además tú no tenías problemas de esos de que no ayudaba en casa” “Siempre te regalaba flores, bombones y cava” ¿Dónde vas a encontrar una joya así?…”

¿Y por eso tengo que quedármela, yo que no soy de joyas, ni de apariencias? O puede que durante mucho tiempo, si he sido una hipócrita aparente, todo era tan Disney… Pero no. Una se va pudriendo como una manzana hasta que ya no le queda ni el corazón.

Después están esas frases que te recuerdan que “Tú al menos has vivido en pareja, has arriesgado, han habido momentos sublimes y que te quiten lo bailao”

A lo mejor por esa nostalgia, ¿una debía de haber seguido con el congénere? Al fin y al cabo ¡cuántas parejas están así por ello! “A falta de pan, buenas son tortas” o “Más vale malo conocido que bueno por conocer”

En mis pensamientos repetitivos y continuos, intento convencerme que soltar, dejar ir, debería de ser un ejercicio temporal y natural como la vida. Sin resentimientos, sin rabia… Aunque como soy tan humana instintiva animal, no puedo, ni quiero evitar sentir, sentir y ¡Arghhh…Sentir!

Nos creemos tan eternos, tan inmortales… Con el derecho de jugar con eso que llaman AMOR, obligándolo a perdurar en un tiempo que no nos pertenece.

Querido diario Josean… ¡Gracias por el desahogo, leerme, escucharme y no dormirte en el intento!

* Todo parecido con la realidad es pura ficción.

 

 


domingo, 16 de febrero de 2025

“ESA TUERCA NO VA AHÍ…”

 


Todos  rememoramos olores que rozan la pituitaria y catapultan un recuerdo. Abrir un cajón, el de la cómoda del recibidor y el olor a herrumbre de las herramientas de mi padre, corrobora que en todas mis casas nómadas ha existido un cubículo idéntico.

Cuando me ronda una difícil decisión- de esas que te puede cambiar la vida en un santiamén-, tocar el martillo pequeño, rebelde, de cabeza ligera y huidiza, al mínimo golpe… No hace otra cosa que confirmarme la insoportable levedad del ser*.

Pepi, dame otra tuerca, anda”. Y yo buscando una tuerca inexistente, entre ciento de hexágonos oxidados, requeteusada en vidas anteriores. En todas ellas, ese hueco labrado en espiral habría intentado encajar en su tornillo pertinente.

Tuerca ancestral me siento. No encajo. Ya quisiera. Cuando me chirriaban las espirales, un poco de aceite y…¡ Auuu! A seguir. Hasta que tu hogar hace aguas y ya no hay tuerca de acero que lo salve.

¿Cuántos golpes de tuerca  has intentado forzar a lo largo de tu vida?  

 

 

*”La insoportable levedad del ser”, exquisita novela de Milan Kundera, ambientada en plena Guerra Fría (Praga, 1968) narra la incertidumbre, paradoja y contradicciones  que nos regala la vida a través de las vidas entrelazadas de cuatro personajes y su compleja historia de amor.