No tengo abuela, como puedes comprobar. Soy de una familia muy extensa que ha recorrido todo el mundo, si nos juntáramos todos, por lo bajo, seríamos unos 600. Mis orígenes podrían ser del sureste de Asia. ¿Qué cómo lo sé? Por mi temple y mi sencillez. Además soy unisexual, de toda la vida. Raro, ¿no?
Tantos parientes diferentes, algunos de ellos mueren antes y otros, mucho después. Es la vida. Pero tenemos algo en común, nuestra maravillosa vitalidad, productiva y longeva. Al ser de cabeza dura e indehiscente, por eso duramos tanto.
Me gusta crecer rodeado de especímenes como yo, mis ancestros me protegen siempre que pueden…Tortícolis me coge, cada vez que intento hablar con ellos, tan altos y fuertes. Soy insistente, a veces no me oyen y aprovecho a moverme a la vez que el fuerte viento del oeste… Hasta que recibo cientos de pinchos redondos marrones por respuesta. ¡Ni Zubizarreta sería capaz de parar esas pelotas!
Adoro el agua. Ultimamente mis pies no se sienten frescos y ágiles, como antes. MI intuición me avisa e invita a correr y no parar, hasta llegar al mar. Pero aquí estoy, abrazándome a los míos, pase lo que pase, cueste lo que cueste… Bajo una bola de fuego, implacable, roja y ardiente.
Porque para los demás, los nuestros, solo somos reales si existimos.
